Gastronomía | No te olvides

Al cine con tu comida: ¡es posible!

Los espectadores no está obligados a comprar en el cine lo que quiera consumir. Es ilegal porque infringe las leyes. Cualquiera tiene derecho a entrar en la sala y comer su propia comida.

Obligar a consumir sólo comidas y bebidas que producen los cines es ilegal porque es un derecho de los espectadores entrar en la sala, ocupar una butaca y comer su propio pochoclo o snack comprado en un comercio externo o traído de su propia casa.

En primer lugar, el artículo 42 de la Constitución Nacional establece que los consumidores tienen derecho a “una información adecuada y veraz; a la libertad de elección, y a condiciones de trato equitativo y digno” y por tanto, los dueños de las cadenas de cine no pueden prohibir el ingreso alegando a políticas propias.

En segundo lugar porque específicamente incumple la Ley 24.240 de Defensa del Consumidor dice que son abusivas las cláusulas que restringan los derechos del consumidor y, al mismo tiempo, porque contradice el artículo 2 de la Ley 25.156 de Defensa de Competencia que prohíbe "subordinar la venta de un bien a la adquisición de otro o a la utilización de un servicio".

Los dueños de las cadenas de cine no pueden prohibir el ingreso de comida externa

El espectador entonces que tenga la necesidad de comer o beber mientras mira una película no puede quedar cautivo de la oferta del complejo donde por lo general los precios son más elevados y no tienen opciones para personas celíacas, con diabetes o que no pueden consumir sal.

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